martes, 5 de junio de 2012
UN GRAN EJEMPLO DE CAMPAÑA VIDEO ON LINE: L´Odysée de Cartier de ensueño
martes, 22 de noviembre de 2011
COMIENZA FICOD EL FORO DE LOS CONTENIDOS DE INTERNET
La V edición del Foro Internacional de los Contenidos Digitales (FICOD) pretende «abrir los ojos» a una nueva era y a la necesidad de adaptarse a los cambios «fulgurantes» generados por las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), cuando el negocio digital de los contenidos va a superar al analógico.martes, 15 de noviembre de 2011
NACE LA WEB DE LA ERA DE LA COMUNICACIÓN 3.0
viernes, 21 de octubre de 2011
SABIAS QUE TUVIMOS A JOBS DE MILAGRO!!!!

La Sociedad Argentina de Ética Médica y Biológica (Saemb) relató en su momento las circunstancias del nacimiento de Barack Obama. Ahora quiere contar las circunstancias del nacimiento de otro estadounidense famoso. Es fácil y aleccionador.
Había una vez una sencilla joven estadounidense, blanca, cristiana y universitaria, que se enamoró de un inmigrante sirio, musulmán y adinerado; ambos estudiaban juntos. Corría 1954 y Joanne Carole Schieble, de clase media, quedó embarazada de Abdulfattah Jandali, su compañero de estudios, que provenía de una rica y poderosa familia de comerciantes.
Al igual que en el caso de Barack Obama, de madre cristiana y pobre, y de padre musulmán y rico, hubo problemas entre las dos familias acerca del futuro niño o niña. En esa época no había ecografía ni tomografía computarizada, ni resonancia magnética ni nada. Los obstetras auscultaban al bebé con el antiguo estetoscopio de madera de Laennec y con sus manos expertas realizaban la semiología, es decir, conocían –menos el sexo– la posición del bebé, el peso aproximado, si la presentación era cefálica, de nalgas, si había placenta previa, etc.
En EEUU, en esa época, había más respeto y amor por la vida naciente y el aborto era un delito. Este recién se legalizó, a través de un fallo de la Corte Suprema, el 22 de enero de 1973 (Wae vs Roe).
De todos modos, Joanne quiso que su hijo naciera y se trasladó para el parto a San Francisco, California, dando a luz a un robusto varón el 24 de febrero de 1955.
Joanne y Abdulfatth le dieron una oportunidad a ese hijo no deseado, no querido y no buscado, y que vino a problematizar a dos familias muy diferentes y a atrasar a ambos en sus estudios universitarios.
Lo dieron en adopción a un sencillo matrimonio, Paul y Clara Jobs Hagopian, de origen armenio. El papá era maquinista de trenes y la mamá ama de casa; tenían una hija biológica, Patty.
A esta altura del relato histórico, bien documentado, muchos ya sabrán quién era ese niño. Nada menos que Steve Paul Jobs, fallecido en Palo Alto, California, el 5 de octubre de 2011.
Si lo hubieran abortado no habría nacido el creador de Apple, iPhone, iPod, Macintosh, las tabletas iPad 1, iPad 2, Pixar ni hubiéramos disfrutado de filmes como Toy Story, Buscando a Nemo, etc.
La historia terminó bien para Steve, que salvó la vida, y para los novios, que luego se casaron y tuvieron una hija, la novelista Mona Simpson, a la que Steve conoció y amó fraternalmente.
* Dr. Luis Aldo Ravaioli Médico, presidente de la Sociedad Argentina de Ética Médica y Biológica (Saemb)
miércoles, 5 de octubre de 2011
HEROES SOCIAL MEDIA
Internet y las redes sociales han cambiado nuestra de manera de ver el mundo, de acceder a la información y de comunicarnos entre nosotros. Una herramienta de comunicación global que permite llegar a cualquier lugar del mundo en tiempo real. El entorno ideal para la eficiencia del activismo.La Fundación Telefónica y Aerco en su ciclo de conferencias sobre los Héroes del Social media, nos han traído hoy a Madrid la importancia de las TIC en el activismo de la mano de personas que se han valido de internet y las redes sociales para realizar un trabajo comprometido, social y de prestigio en múltiples facetas de la actividad humana.
Las ponencias han estado a cargo de María Eugenia Redondo de Greenpeace, Francisco Polo de Actuable, Juan Luis Sánchez de Periodismo Humano, Leila Nachawati de Global Voices, Rafael Cobo de la Fundación Hazlo posible, y Oscar Espiritusanto de Periodismo Ciudadano.
En todas las intervenciones incidieron en la importancia del individuo, de la persona como centro motor de cualquier proyecto de activismo. Desde el ciudadano sirio que graba con su móvil la manifestación en contra de Bashar al Assad, La mujer que crea una petición en actuable para que limpien de ratas el poblado chabolista de el Gallinero, o el periodista que cubre las condiciones de semi-esclavitud en la que viven los recolectores del pepino español.
La importancia de las redes sociales ha sido el otro punto sobre el que han girado las ponencias, coincidiendo en que son el motor principal sobre el que se estructuran todos estos proyectos de activismo, periodismo y solidaridad.
El ciclo de Héroes del Social Media continuará el próximo 28 de Octubre con unas jornadas dedicadas al sector público, y el día 25 de noviembre con Clásicos de héroes del social media.
viernes, 30 de septiembre de 2011
¿Quién teme a los cambios de Facebook?
Esta semana ha sido buena prueba de ello. Hace diez días que Facebook empezó a implementar los cambios más radicales que se recuerden, y la respuesta de los usuarios ha sido la más agresiva hasta el momento. ¿Está justificada?
Facebook nunca ha cambiado sin lucha. En 2006, cuando esto de la red social era un invento para estudiantes sajones que había echado a andar hacía un año, cientos de miles de usuarios se hicieron a las armas porque a Zuckerberg se le ocurrió la atrocidad de reunir en una página principal la actividad reciente de todos los amigos de un abonado. La idea era no tener que ir perfil por perfil para ver qué estaba haciendo cada contacto. Tan aterrador invento se llamó news feed y tenía este aspecto:
Para ser la primera revolución de la generación Y, fue de lo más clarividente. Se fundaron grupos de "Rechazamos el News Feed de Facebook" con afluencia masiva, los estados de la gente se volvieron contra la misma plataforma que los estaba publicando, y hubo un consenso oficioso de que el nuevo invento era un atentado contra la intimidad de los usuarios. La prensa publicó titulares como "Facebook echa humo con los cambios" o "Furiosos con Facebook". La gente empezó a colgar en sus estados unos manuales de instrucciones sobre cómo reconfigurar los perfiles para evitar la novedad. Se crearon, en definitiva, los cimientos de la revolución en y contra esta red social.
A los pocos meses, Facebook vivió el mayor cambio en su historia: se abrió a todo el mundo. Pero la presencia de los nuevos inquilinos no se notó hasta marzo de 2009, cuando la masa crítica alcanzaba unas 300 personas que no sabían manejarlo sin news feed. Zuckerberg decidió competir con un nuevo y efervescente invento llamado Twitter e hizo que el news feed se actualizara automáticamente. Dividió las publicaciones en Principales y Más Recientes, mezcló los estados con los enlaces con el resto de novedades y añadió un botón incomprensible que decía "Me gusta". Facebook se convirtió en esto:
Lo cual, para los estándares de la época, era inaceptable. De nuevo, las denuncias por atentado contra la intimidad. De nuevo, los manuales para dejar las cosas como estaban. De nuevo, los titulares. De nuevo, los grupos sistemáticamente en contra (que esta vez se titulaban "Queremos el news feed de antes"). Los cientos de millones de nuevos usuarios aportaron una novedad interesante: el bulo. Se hizo común alertar, a través de estados o de grupos, a los incautos abonados de que estos cambios eran en realidad parte de un gran plan para: a) empezar a cobrar por el uso de Facebook (a menos que se copie este estado en el muro de N amigos antes de mañana); b) vender los datos de los usuarios al mejor postor, ya sea Al Qaeda o la CIA; o c) usar las fotos personales en anuncios.
Así y todo, Facebook siguió existiendo. El "Me gusta" pasó a ser un nuevo vocablo no ya exclusivamente de esta web, sino de la nueva era digital. Hasta revolucionó la publicidad 2.0. El nuevo aspecto se convirtió en viejo, y las masas terminaron por aceptarlo sin bajas reseñables.
Tanto lo aceptaron, de hecho, que cuando Zuckerberg anunció nuevos cambios el jueves pasado, la versión 2011 de la revuelta se convirtió en la más sonada conocida por el hombre digital. Las tácticas fueron las mismas de siempre: el estado, el manual de instrucciones...
... los bulos...
... los grupos ("Dejad ya de cambiar Facebook!") y los titulares.
Es sonora por el volumen de usuarios (800 millones), no porque los cambios sean diferentes a los anteriores. La intención es la misma que siempre: que el contenido de un perfil sea más accesible al resto de abonados. Lo que se espera que haga una red social.
Pero esto da mucho miedo. Lo dio con el news feed y lo da ahora que Facebook tira de fotos y comentarios pasados y ese compañero del nuevo trabajo puede leer cómo maldijimos al jefe cuando éramos becarios. La nueva función Ticker (traducida al español como Titulares o Teletipos) publica onerosos detalles de nuestra vida 2.0 como a qué estados estamos comentando o si estamos escuchando una banda sonora de Disney. Que esto inquiete al usuario medio es razonable.
Ese es sólo uno de los factores detrás del odio a los cambios de Facebook. También nos recuerdan que lo que compartimos con nuestros amigos en realidad se lo estamos cediendo a una corporación. Y provocan el rechazo a meter, obligatoriamente, algo nuevo en nuestra vida diaria. Como al principio se rechazó la idea de un PC en casa, un móvil en el bolsillo y, ahora, un portátil o una tableta en casa. Se niega su utilidad, se clama haber llegado al límite de lo que podemos dar de sí y se contempla la posibilidad de ser esa persona que, como las generaciones que vinieron antes que él durante miles de años, vivió sin la novedad. Luego, unos seis meses más tarde, se pregunta cómo hemos podido vivir sin ello hasta ahora.
Muchos han jurado dejar la red social para siempre. Dada la tendencia humana a odiar todo lo que se convierte en ubicuo, es una afirmación muy de moda. Como lo fue dejar MySpace en 2008. Pero en esta ocasión -y así seguirá siendo en el futuro cercano-, hay una salvedad: la ubicuidad es inevitable. No hay otro sitio al que ir. Cada vez más foros, páginas y más programas (Spotify, por ejemplo) requieren una identificación a través de Facebook para acceder a ellos. Y, de momento, no hay otro sitio en el que podamos seguir la imparablemente relevante vida 2.0 de nuestro entorno. Mientras la red orbite alrededor del ecosistema facebookiano, seguiremos usándolo.
Y estaremos ahí para cuando la cosa vuelva a cambiar. Es posible que, en cuanto la función Timeline (una infografía que ilustra los puntos claves de nuestra vida con la información que hayamos compartido en Facebook y que ya se puede activar voluntariamente) se active entre las masas, volvamos a ver otra revuelta en nuestros news feeds.
Será la primera que veamos desde nuestros Titulares, y a lo mejor para entonces éstos ya no nos parecen tan ofensivos.
fuente TENTACIONES L PAIS
jueves, 29 de septiembre de 2011
Twitter, termómetro de las emociones humanas

La red social Twitter no sólo es un nuevo medio de comunicarse las últimas noticias, conocer el día a día de los famosos o colaborar en revoluciones sociales (como la 'primavera árabe' o el 15-M). También ha servido para que un grupo de investigadores tomen el pulso al estado anímico de la Humanidad en función de la hora del día y la época del año. Y han descubierto que al margen de culturas, geografías o desarrollo tecnológico, los seres humanos sienten emociones muy parecidas en cada momento.
El exhaustivo trabajo, que se publica en la revista 'Science' esta semana, se ha basado en el análisis de 509 millones de mensajes enviados en Twitter (tweets) por parte de 2.4 millones de personas que viven en 84 países distintos durante un periodo de dos años.
Scott Golder y Michael Macy, de la Universidad Cornell de Ithaca (Estados Unidos), concluyen algo que ya dicta la intuición, y es que los seres humanos son más felices los fines de semana y también cuando se despiertan por la mañana que cuando se acuestan por la noche. Es decir, a medida que la jornada avanza, el buen humor se va deteriorando, hasta que se torna en malo (o casi). Sólo cuando piensan en la cama, vuelve el bienestar.
Los sábados, domingos y fiestas de guardar, sin embargo, los estados de ánimo positivo duran dos horas más por las mañanas, dado que esos días se duerme más. Y pasa lo mismo en países como los Emiratos Árabes Unidos, donde la semana laboral es de domingo a jueves, donde los días de buen humor coinciden con los festivos, como en el resto del planeta, algo que achacan a los ritmos de sueño y circadianos.
Mensajes en tiempo real
Los investigadores utilizaron un popular programa de análisis de texto, llamado Indagación Lingüística y Conteo de Palabras (LIWC, en sus siglas en inglés), para analizar los cientos de millones de 'tweets' y calcular en cuantos se expresaban emociones positivas (como entusiasmo, placer, actividad, alerta, etcétera) o negativos (angustia, miedo, enojo, repugnancia y otras similares). Por primera vez, se tomaron los comentarios en tiempo real durante dos años.
Todo parece indicar que el sueño y la cantidad de luz al día son determinantes para emociones cíclicas como el placer, la alerta, el miedo o la ira. Los dos 'picos' de 'buen rollo' diarios se tendrían por la mañana temprano y cerca de la medianoche, cuando el cerebro se prepara para la cama, mientras que las tensiones más desagradables coinciden con el tiempo destinado al trabajo.
Golder y Macy también determinaron el estado emocional según las estaciones para determinar si hay cambios entre invierno y verano. Aunque no pudieron revelar una relación total entre la cantidad de luz y el humor, si que la había entre las emociones y los momentos de disminución y aumento gradual de la luz en los solsticios de invierno y de verano, respectivamente. En otras palabras, cuando se va la luz, las personas se deprimen.
El psicoterapeuta Luis Muiño, experto en redes sociales, apunta que las personas mienten mucho cuando escriben respecto a sus sentimientos, por lo que considera que, metodológicamente, el estudio es algo flojo. "Es interesante utilizar Twitter, pero, en general, la gente miente mucho sobre sus emociones, suele ocultar las negativas y depresivas, y también la mentira", señala.
Otra dificultad que encuentra es el giro de las palabras en cadas idioma, que hacen muy complicado decidir qué emoción se está expresando. "En español, hay palabras que depende del contexto expresan una u otra emoción", recuerda Muiño.
Aún así, considera que las redes sociales son un instrumento novedoso y válido, pero sobr todo para la psicología social.
Fuente Rosa Tristán EL MUNDO
martes, 17 de mayo de 2011
POR AHI VAN LOS TIROS
viernes, 25 de febrero de 2011
jueves, 27 de enero de 2011
Casi un tercio de la humanidad navega en Internet

En la tierra viven 6.896 millones de personas. De ellas, más de 2.000 millones son internautas, según un informe de la ONU, es decir, un 29% de la población mundial o uno de cada tres humanos. Un gran dato que se empequeñece si se compara con la penetración de la telefonía móvil, que cubre a 7 de cada diez personas.
"A principios de 2.000 había solo 500 millones de suscripciones móviles en todo el mundo y 250 millones de usuarios de Internet", explica el secretario general de la ITU, la agencia de la ONU encargada de las telecomunicaciones, Hamadoun Toure. En una década, el dato se ha multiplicado por diez, llegando a los 5.000 millones en el caso de la telefonía móvil (en el que hay que tener en cuenta que algunos usuarios tienen varias terminales), y se ha cuadruplicado para los internautas, la mayoría de los cuales (un 57%) vive en países en desarrollo, según la ONU.
La oficina de estadísticas de la ITU asegura que en 2010, unos 82 países (de los 192 que reconoce la ONU) tienen o van a tener estrategias oficiales para el desarrollo de la banda ancha, que se centran en las oportunidades de mejora de los servicios públicos que se pueden ofrecer en línea, como los relacionados con la sanidad, la educación o la relación con las administraciones. En la mitad de estos países el acceso a la red a través de banda ancha se considera un servicio universal, como la electricidad, y en algunos es ya un derecho legal de los ciudadanos.
El número de internautas españoles también ha crecido. En el último año subió un 7,1% y superó los 22,2 millones de personas, un 47,3% de la población, según el Instituto Nacional de Estadísticas. El mismo estudio asegura que el teléfono móvil llega al 94,6% de los hogares españoles.
En el mapamundi de las líneas de banda ancha España queda sin embargo en un puesto modesto. El último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indica que la penetración de banda ancha fija española es de 22,2 conexiones por cada 100 habitantes, por debajo de la media de la OCDE (24,2).
viernes, 3 de diciembre de 2010
NACE webCOM 0.2
WEB 2.o es la nueva manera de comunicarse, formarse y aprender a través de internet. LA COMUNICACION 2.0 Trata de las plataformas, nuevos contenidos, estrategias, valores, ética, formas, modas y modos de la comunicación en la WEB 2.0 Así que COM 0.2, con el cero por delante pues privamos la comunicación, es la atalaya para ver y aterrizar todo aquello que los Think Thanks de las COMUNICACIONES 2.0 piensan, ven y experimentan.
Unete a webCOM 0.2 imprescindible para el DIRCOM del siglo XXI
miércoles, 14 de julio de 2010
ÉL DICE LO QUE DEBEMOS ENCONTRAR CUANDO BUSCAMOS EN INTERNET
Si escribimos la palabra «fútbol» en Google aparece en primer lugar la página de la Liga Nacional, una remisión a la Wikipedia, una web especializada y noticias sobre la selección española. Todas informaciones en español. El responsable de que esto sea así y no de otra forma, tiene un nombre. Es Amit Singhal, jefe máximo del equipo de búsquedas de la compañía de Mountain View, un ingeniero de software de origen indio con un poder inmenso. Él decide, por medio de la tecnología que desarrolla, qué es lo que los internautas de todo el mundo encuentran en la Red cuando teclean una palabra. «Un buscador perfecto debe ser instantáneo y darme la información que quiero sin hacerme esperar», explica durante una visita a la sede de Google en Madrid. ¿Lo ha conseguido? Todavía no del todo. A pesar de que el buscador es capaz de ofrecer una información de cientos de caracteres apenas tres segundos después de ser publicada en internet, Singhal busca aún más velocidad: «faster, faster» («más rápido, más rápido»), insiste . Y reconoce una segunda debilidad del todopoderoso y eficiente Google: su algoritmo no siempre nos da lo que buscamos. Sin embargo, en cuestión de pocos años, predice que se se convertirá en una especie de asistente personal indispensable en nuestras vidas.
Amit Singhal, en la presentación de Real Time Search en 2009
Singhal se siente orgulloso de que algunos de los sueños que tenía hace 20 años, cuando internet apenas había dejado de gatear, se hallan cumplido: la búsqueda de imágenes, que el buscador elige incluso por su textura y color -«comprendemos que una playa tiene que tener agua azul y arena blanca»-, la posibilidad de obtener información de lo que nos rodea a través de Street View o Google Earth, o las traducción simultánea de un texto a otros idiomas. Otro hito en la historia del buscador es, según este «Google fellow» (una categoría especial de trabajadores de la empresa de Mountain View), la introducción de búsquedas relevantes para los ciudadanos de cada país, de forma que si un español, un argentino o un chileno escriben «fútbol» en Google, los resultados serán distintos para cada uno de ellos.
«Y algo más difícil aún que se ha cumplido: la tecnología de personalización», de forma que, después de dar su autorización, al usuario le aparezca en su pantalla en primer lugar lo que más le interesa según su historial de navegación. «Si escribo «lords» («señor» o «noble» en inglés) en vez de un artículo sobre espadas o castillos, como me encanta el críquet, mi primer resultado es el campo de Lords en Londres, el más famoso del mundo», explica Singhal. De esta forma, Google es diferente para cada persona.
La comprensión del lenguaje por parte del buscador es una de las preocupaciones reconocidas de este «gurú», pero su mayor obsesión es la velocidad. «El «Real Time» (búsqueda en tiempo real) nos permite conocer lo que se ha publicado en internet en cuestión de segundos, es alucinante». Sin embargo, cree que aún debería ser más rápido. «Instantáneo» es la meta.
El error de una máquina
Pero Google no es un mundo perfecto. Muchos usuarios no comprenden por qué el buscador da prioridad a sitios como la Wikipedia o Myspace a las páginas oficiales de una institución o un grupo de música, o que incluso se pongan por delante la enciclopedia británica. «El orden de las páginas lo decide una máquina, no un ser humano», se excusa el ingeniero. «Nos da los mejores resultados posibles, pero no son perfectos y sí se cometen errores. Nos lo tomamos muy en serio y corregirlo es nuestro principal objetivo». En su defensa, asegura que «Google es solamente un reflejo de lo que han creado los seres humanos en la Red. La Wikipedia es un maravilloso recurso en nuestros días y nuestros algoritmos recogen que los usuarios prefieren esta información».
Otra de las preocupaciones de Google es la privacidad. «Es vital para todos los usuarios. Nos esforzamos muchísimo para ser transparentes y utilizar bien los datos que los usuarios nos dan de forma explícita», lo cual no ha evitado que se produzcan casos de violación privacidad por parte de Street View en varios países. «Fue un error, no tenía que haber pasado», admite.
«Buscar sin buscar»
¿Cómo será el futuro del buscador? Amit Singhal cree que se producirá un «buscar sin buscar», de forma que gracias a un sistema que incluye nuestra agenda, calendario y lista de tareas, nuestro móvil nos solucionará la vida y se anticipará a nuestras necesidades como si fuera nuestro mayordomo o un secretario personal, diciéndonos, por ejemplo, dónde comprar un iPad y cuántas existencias del dispositivo quedan en las tiendas más cercanas, o si es mejor que cancelemos una reunión porque un accidente en la carretera nos impedirá llegar a nuestro destino. «Esto nos permitirá ser más eficientes y ahorrar tiempo y dinero». La tecnología para ello estará disponible «en dos o cinco años», aunque al principio «será muy rudimentaria». Para conseguirlo, admite que todavía hace falta mucha investigación. De momento, lo que Google no puede hacer es predecir el futuro.
jueves, 1 de julio de 2010
EL PERIODISMO CAMINA EN ESTA DIRECCION

Después de que hayamos asistido en varias ocasiones a los consejos que el consejero delegado de Google, Eric Schmidt, sobre qué deben hacer los periódicos y cuál debe ser su camino en esta difícil coyuntura económcia, ahora le toca el turno al creador de Google News, Krishna Bharat, quien ha hablado sobre cómo cambiará el periodismo en los próximos cinco años durante una conferencia en la Universidad de Stanford.
Bharat está convencido de que el periodismo profesional está aquí para quedarse y, aunque muestra sus dudas sobre cómo se desarrollarán las cosas, enumera una lista de puntos que cree irán tomando forma a lo largo de los próximos años.
1. Bharat considera que las publicaciones irán hacia la especialización temática o geográfica;
2. Se utilizarán mucho más que en la actualidad las redes sociales. El uso de estas plataformas se generalizará en los próximos años, aunque ya los blogs y las organizaciones periodísticas han empezado a tener presencia en ellas;
3. El responsable de Google News apuesta por que el modelo de pago formará parte del futuro del periodismo digital, aunque considera que se buscarán métodos de pago por contenido más eficientes, como también entiende que se debe facilitar el acceso a la lectura de los contenidos y a la recuperación de artículos;
4. Anuncios más inteligentes, que los lectores entiendan mejor y que se adapten al tipo de producto que demandan;
5. ¿Hacia el periódico personalizado? Entiende que las organizaciones de noticias tendrán que atender a las demandas editoriales del lector y proporcionarle herramientas para personalizarse el contenido.
En The Next Web, que se hace eco de la intervención de Bharat, añaden otras dos tendencias a las que, a su jucio, va encaminado el futuro del periodismo. La primera tiene que ver con el mayor uso de herramientas de agregación, lo que significará acrecentar las dificultades para rentabilizar el contenido que se lee en otros lugares de internet, mientras que la segunda está relacionada con el desarrollo de aplicaciones web y para dispositivos móviles o tabletas. Esta tendencia es ya una realidad que se ha puesto de relieve especialmente con la llegada del iPad. Los editores esperan que este tipo de «juguetes» puede ser el revulsivo para la industria.
domingo, 27 de junio de 2010
¿ES ESTO PERIODISMO CIUDADANO?
Estación de Casteldefells, pasadas las 23.30 horas un grupo de personas cruza por la vía. Doce mueren arrolladas por un tren de alta velocidad que pasaba por la estación. Catorce resultan heridas.
Una persona graba con su móvil el terremoto de Chile, mientras está sucediendo.
La escena es dantesca: cuerpos desmembrados, sangre, llantos... Y a pocos metros alguien graba con su móvil la tragedia. No se inmuta, sólo graba, locuta lo que ocurre y pasa de ser espectador a ser informador. Después lo subirá en Youtube o se lo venderá a un medio. Mientras unos ayudan a las víctimas, otros lloran u otros corren, hay alguien que se ha convertido en 'periodista'.
La accesibilidad a nuevas y mejores tecnologías, una sociedad cada vez más mediatizada, la falta de respuestas emocionales o la escasez de responsabilidad son algunas de las explicaciones a este fenómeno que, tras el accidente de Castelldefels, volvió a surgir, pero que lleva ya bastante tiempo implantado en la sociedad.
La pregunta es ¿por qué alguien graba con su móvil una pelea, una catástrofe, un accidente...? ¿De dónde procede esa reacción? ¿Quién es el culpable? Para algunos expertos es un mecanismo de defensa, para otros se trata de lograr dos minutos de gloria en los medios de comunicación. ¿Quién tiene razón? y ¿es lícito culpar a los 'mass media'?
Anestesiados por el 'shock'
"Sucede especialmente con los jóvenes que en situaciones de caos te ves un poco fuera de la situación cuando no eres una de las víctimas y esto permite que se distancien y que se conviertan en un 'voyeur'", explica Paulino Castells, psiquiatra especializado en infancia y familia.
Castells defiende esta actitud afirmando que se trata de un "mecanismo de defensa", un tipo de "estrés postraumático". "Puede haber una cierta anestesia emocional. Te quedas anestesiado por el 'shock'", añade.
Un alumno graba como otro pega a un profesor.
Sin embargo, es difícil de creer cuando entras en Youtube, pones la palabra paliza, terremoto o toros y la mayoría de los vídeos que aparecen son grabaciones de particulares que como trípodes que sostienen una cámara ocultan sus sentimientos para convertirse en simples reproductores de un hecho.
"El mármol no conduce el calor ni la electricidad", afirma José Luis Pedreira, presidente de la sección de psiquiatría infantil de la Asociación Española de Psiquiatría. ¿A qué se refiere? ¿A la frialdad de determinados individuos, a la falta de sentimientos, de empatía...? Para Pedreira se trata de "rasgos de carácter". "Cuando el 11-M hubo gente que ayudó a los heridos otros salieron corriendo, la reacción depende de cada persona", asegura.
Pero, para este psiquiatra hechos como el de Castelldefels, ponen de manifiesto que "ahora está de moda" grabar y publicar. "Y si lo que ha grabado se lo vende a Interviú y se gana unas pelas. La gente está a un nivel en el que no hay respuestas emocionales, y en donde sólo buscan sus dos minutos de gloria", sentencia. Aún así este experto prefiere no dar importancia a este tipo de conductas.
La responsabilidad de los medios
Y es aquí donde aparecen los medios de comunicación y su responsabilidad con el lector y/o espectador. De hecho, incluso especialistas que consideran estas reacciones como mecanismos de defensa, aseguran que en algunos casos "el mundo mediatizado en el que vivimos" también es una consecuencia que incita a este tipo de actitudes.
"Todo el mundo es partícipe de narrar un suceso, lo ve continuamente en los medios de comunicación. El rol locutor lo puede adquirir cualquiera (...) Hay un cierto afán de protagonismo", afirma Castells.
Ahora bien, las nuevas tecnologías -la mayoría de las grabaciones se realizan con móviles-, la inmediatez que los medios han adquirido gracias a los medios digitales, el surgir de las redes sociales, la web 2.0, etc. han abierto un agrio debate sobre la responsabilidad de los medios de comunicación.
"Hay que educar en la responsabilidad, unir libertad y responsabilidad", explica Tiscar Lara, vicedecana de Cultura Digital de la Escuela de Organización Industrial EOI. Está claro que el avance de las nuevas tecnologías permite llevar en el bolsillo un potencial con el que se puede contar lo que sucede, pero siempre estableciendo unos límites.
"No se trata de represión, ni de censura, se trata de aprender a ser un ciudadano digital", añade Lara. Esta experta no está de acuerdo con que se culpabilice a los medios de este tipo de actitudes, aunque sí que es consciente que hay que educar y que todos "tenemos una responsabilidad".
"Hay que educar en la escuela, en casa, en los medios. Hay que generar esa responsabilidad. Hacer ver que no por tener un móvil y poder subir a la red lo que grabes se puede perder el respeto y la responsabilidad por las personas", afirma, a la vez que opina que este tipo de debates no se deberían dar solo cuando ocurre una tragedia y surge la grabación de algún vecino o de un testigo, sino que "deben estar presentes constanmente".
Educación, formación, mecanismos de la mente, falta de conciencia, frialdad, irresponsabilidad... Los sucesos se han convertido en un enganche para muchas personas. Personas que, como en Castelldefels, prefieren coger un móvil y grabar, que llorar, ayudar o salir corriendo. Una actitud cada día más presente.