domingo, 23 de noviembre de 2008

LAS ULTIMAS PISTAS EN LA BLOGALAXIA


Una de las pocas cosas que no han cambiado en internet en los últimos años es su capacidad para proporcionar oportunidades. Que se lo digan a Mark Zuckerberg, que fundó el gigante de la red FaceBook con 20 años. La crisis hará mucho más difícil conseguir financiación para lanzar nuevos negocios en la red, pero en ella están implícitas muchas nuevas oportunidades: "Es difícil hacer negocio en industrias maduras, pero en las que están en fricción si es posible", explicó en el EBE el empresario de la red Jesús Encinar, que todavía recuerda con espanto la primera crisis ".com" cuya repetición todos temen: "Fue como un desierto nuclear, la financiación se secó totalmente y no se volvió a invertir hasta la salida a bolsa de Google en 2004".

En el Evento Blog sevillano se han presentado hoy algunos de los proyectos más prometedores e imaginativos de los jóvenes emprendedores españoles. Por ejemplo, Andrés Ribera, fundador de Ipoki, está convencido de que el futuro de la red pasa por nuestra geolocalización a partir de los dispositivos personales que integran gps y que, conectados a internet, pueden ubicarnos físicamente. "La localización es el intermediario entre el mundo real y el virtual", explica. Su sistema puede servir para que sepamos qué amigos tenemos más a mano, para indicar automáticamente en qué lugar se han tomado las fotos de las vacaciones o para encontrar restaurantes cercanos. El auge de los móviles con GPS y el progresivo aumento de los límites de ‘lo privado’ sólo puede beneficiarlos.

A pesar de lo visionario de la idea de iPoki, todavía no poseen un modelo de negocio, y ninguno de sus promotores se dedica por completo a la empresa. Un problema del que adolecen muchos proyectos hispanos, más concentrados en hacer algo interesante para la comunidad y en ganar visitas que en crear una empresa estable. Para Encinar, todavía es muy frecuente el "Oye mira, te quiero contar mi idea para ver si me quieres poner dinero. Eso da cero confianza". Para él, es fundamental haber sabido conseguir un buen equipo antes de intentar expandir el proyecto.

Otra buena idea es la desarrollada por Isabel Sabadí. Widgadget (de widget+ gadget) es un lugar para que cualquier persona sin conocimientos técnicos pueda crear un widget, personalizarlo y distribuirlo, desde los móviles a MySpace, Facebook o un blog. Sabadí explica que quizá el más exitoso de los widget sea el reproductor de YouTube que todo el mundo ha insertado alguna vez en su blog o en una red social. Su empresa intenta popularizar el concepto para que los usuarios lo adapten a sus necesidades. En la ‘biblioteca’ de Widgadget se puede encontrar desde widgets ‘apócrifos’ de soitu.es hasta otro ideado para informar de los detalles de una boda.

En la mesa ‘Internet en tiempos de crisis’ del EBE Rodolfo Carpintier (inversor en Tuenti, BuyVip, Bruixa D’Or) y Encinar (Idealista, 11870) coincidieron en que para conseguir que la idea se transforme en un éxito es fundamental obsesionarse con el dinero y con el modelo de negocio. Y en que, aunque España no es EEUU o Reino Unido, hay países donde ser emprendedor es mucho más difícil, como Japón. Pero también proporcionaron algunas ideas de dónde pescar oportunidades en el río revuelto de la red. Que los más valientes apunten estas pistas:

  • Cualquier cosa que esté en papel lo abandonará e irá a internet. Clasificados, guías, directorios… todo se trasladará ahí.
  • Integración de dispositivos. La mezcla entre internet, televisión y móviles sólo puede generar oportunidades.
  • Educación on line. La generación ‘Tuenti’ está pegada a la red, pero aún no para estudiar. Es cuestión de tiempo.
  • Hoy la web es en un 90% texto, pero pronto, según Carpintier, llegará al 40% de vídeo. Y alguien tiene que producirlo.
  • Además la web es aún muda, y hay que ponerle sonido.
  • La publicidad en internet no ha vivido la revolución de la creatividad que vivió la televisión en los 60 ó 70. Falta quien lo desarrolle.
  • Que la idea sea global. La internet española es sólo una ínfima parte de la red. Y a la hora de expandirse, es mejor negocio recurrir a nuestros vecinos (Francia, Italia…) que a los países latinoamericanos.
  • No confundir una empresa con un modelo de negocio o con un proyecto de autoempleo.
  • Tener muy claro cómo se van a monetizar las visitas. No basta con ser popular, hay que conseguir dinero.