lunes, 27 de abril de 2009

Era un diamante en bruto



Jim Margolis ha sido una de las personas que han hecho desde la comunicaciòn el milagro Obama, en una conferencia comentó "La campaña de Barack Obama marca un antes y un después porque usa esquemas distintos a anteriores elecciones. Desde el principio sabíamos que teníamos que asumir riesgos como dirigirnos a Estados en los que nunca habían hecho campaña los demócratas. Como el propio Obama dijo, éste era un 'viaje improbable'".


Experto en muchas campañas electorales comentaba cual ha sido en esta la diferencia: "He trabajado en muchas campañas y ésta ha sido la mejor porque teníamos un gran equipo, la situación era favorable pero, sobre todo, por el protagonista. Barack Obama es un líder nato que tenía claro lo que quería y lo sigue teniendo. No hay ninguna figura con la que se le pueda comparar", dice con convicción Margolis. Tenían el diamante en bruto, pero había que pulirlo y conseguir que todo el mundo lo valorara como tal.
Cambio, esperanza... son palabras que han inundado toda la campaña de Obama. "Nos apropiamos de la idea del cambio y la explotamos al máximo. Tanto en las primarias con Hillary como en la carrera contra McCain, transmitimos la idea de que representábamos una alternativa y un cambio de rumbo, frente al continuismo del líder republicano o la experiencia por la que apostó Clinton", cuenta Margolis. Para eso, primero dieron a conocer a Obama, lo acercaron a la gente para acabar con la idea de que no estaba preparado para convertirse en presidente. Después pasaron a la publicidad de contraste y al 'ataque' de sus oponentes.
Que trabajen ellos
Ya se sabe que no hay nada como el boca a boca. Los responsables de la campaña de Obama sabían que tenían que conseguir que la gente se involucrara en el proyecto para llegar al máximo número de votantes, y así lo hicieron. "Durante la convención de Denver, pedimos a los que asistieron al discurso de Obama que enviaran un sms a dos de sus amigos para que se unieran a nosotros. En cinco minutos 30.000 personas se unieron a nuestra campaña", explica Margolis.
La estrategia de convertir a los votantes en protagonistas dio sus frutos: 3 millones de estadounidenses donaron una media de 95 dólares para la campaña, se organizaron 200.000 actos de apoyo de manera totalmente independiente a los oficiales y, por ejemplo, los usuarios de Youtube subieron más de 44.200 vídeos sobre el candidato demócrata.
Omnipresente Obama
¿Que sus oponentes insistían en la idea de que era un personaje desconocido? Bien, los organizadores de la estrategia se encargaron de que el nombre de Barack Obama no le fuera indiferente a nadie. Publicidad en todos los medios y formatos posibles, fotos y vídeos de él y de su familia... Incluso, el número al que había que mandar sms para recibir información era el 62262, el correspondiente a las letras de OBAMA en el teléfono móvil.
Las nuevas tecnologías, de lo que ya se ha hablado mucho, fueron muy importantes. "Pero es que realmente desempeñaron un papel clave. Sólo en Facebook conseguimos tres millones de amigos".
Fueron muy duros los media-training para la televisión: "Tuvimos que estar ensayando mucho porque estaba seguro de que se iba a bloquear pero al final lo hizo perfectamente, es brillante". El equipo de Obama era consciente que tenìa en sus manos un buen candidato "Nosotros sólo nos encargamos de darle forma a la esencia". Y, si este equipo hubiera trabajado con Hillary, ¿hubiera ganado ella? "En absoluto. Hillary es una mujer muy válida que puede ser perfectamente presidenta. Pero ésta campaña sólo podía ser para Obama. No vendíamos cualquier idea. Vendíamos lo que él es realmente".