miércoles, 23 de junio de 2010

CREATIVO NACE O SE HACE


Creatividad. No pasa un solo día sin que oigamos este concepto más de 10 veces. Todo el mundo la quiere, todo el mundo la valora, todo el mundo desea que en su empresa la fomenten, pero muy pocos saben como definirla y por tanto dónde y cómo buscarla para sí mismos y las personas que la rodean.

A la creatividad a menudo la relacionamos con disciplinas concretas como el arte, o la ciencia, solemos pensar, por ejemplo en las altas dosis de creatividad que tuvieron artistas como John Lennon al crear Imagine, aPicasso con su Guernica o el descubrimiento de la penicilina deAlexander Fleming. Damos por sentado que la creatividad es un “don” reservado a los grandes logros o una cualidad reservada para mentes privilegiadas.

Los re-think cuestión de actitudes y no de aptitudes

Acuñando el concepto de Nigel May Barlow, la creatividad o re-thinks (como los denomina) son la capacidad que tenemos de replantearnos las soluciones más óptimas a un problema dado. Es la actitud de todos y cada uno de nosotros (que se puede entrenar, y por lo tanto mejorar) de buscar constantemente soluciones nuevas y mejores a los problemas.

La percepción visible es una interpretación simplificada de cómo percibimos el mundo. Recibimos impulsos del exterior de una forma multisensorial, el cerebro las procesa y mediante una fugaz comparación análisis rechazo y selección entre las innumerables alternativas elige una (sin ser consciente apenas del mismo proceso en si) gracias a la biblioteca de “experiencias” que le ayudan a identificar y decidir en décimas de segundos.

Esto nos permite poder abordar la mayoría de miles de acciones que diariamente y de forma “inconsciente” hacemos todos los días pero tiene un alto precio para el músculo de la creatividad, este comportamiento nos va creando una telaraña de respuestas preconcebidas, que vamos elaborando durante los años no permitiendo actuar “de forma distinta” en situaciones que nos podría permitir enfocar un problema de forma creativa.

No es difícil demostrarlo llevando a dos grupos de personas (una de edades que no superan los 8 años) y otra adulta “a percibir” por primera vez un estímulo complejo como una sesión de arte moderno. Los niños sin apenas“telarañas de prejuicios” suelen ser mucho más abiertos a estos nuevos estímulos disfrutando e interpretando de forma mucho más creativa y constructiva las obras de arte, en cambio el grupo adulto, con conceptos de gusto, belleza y arte muchos más arraigados…(prejuicios) suelen ser mucho más reacios a abrirse a una nueva interpretación.

Puede parecer un ejemplo sacado de contexto, y no niego que puede haber personas que no reaccionen así, pero es muy común escuchar frases como “es que ya soy mayor para cambiar” o “si ha funcionado siempre no veo por que ahora no…” que nos dan una pista de comportamientos o justificaciones que tiene como único razonamiento “si ya lo resolví correctamente, no quiero pensar que pueda existir una mejor respuesta”.

Pues bien, aquí radica la diferencia fundamental entre esas personas que consideramos creativas y las que aparentemente no lo son. No es un don divino ni una cualidad que solo unos pocos tienen, los creativos, son personas que ponen constantemente patas arriba los prejuicios adquiridos e intentan mirar las mismas cosas “con ojos nuevos” que les lleva a encontrar diferentes soluciones a los problemas.

Meditan, analizan, retoman y replantean otra vez las posibles soluciones a un estímulo o problema dado. Son personas que no dan nada por sentado y todo es nuevo la próxima vez que se enfrentan a ello (conozco una leyenda urbana de un diseñador que se llegó a echar pigmentos en los ojos por que quería percibir el mundo de ese color).

Sin llegar a esos extremos, creo que todos podemos y tenemos en nuestra mano “entrenar” nuestro comportamiento y detectar situaciones en las que podemos empezar a ser más creativos para conseguir mejores respuestas a problemas complejos del día a día.

“Si en los últimos año no has descartado una opinión mayoritaria o bien adoptado una nueva, comprueba tu pulso. Puede que estés muerto.”
Frank Gelett burgess // Escritor y humorista”